Vegarredonda

Habíamos planeado acercarnos a las inmediaciones de la mazada o collau de las merines ,pero como siempre y mas en condiciones invernales la climatología una vez mas  nos echaba al traste los planes
Después de las grandes nevadas caídas en toda la cornisa cantábrica, el tiempo nos daba una tregua y parecía que esta vez era la buena, tocaba preparar la mochila. Era mi primera invernal todo lo que me esperaba era nuevo para mí, pero iba bien acompañado, seguridad, ante todo
Partimos desde Cangas de Onís hasta los lagos de Covadonga donde cogeremos una pista que nos acercara hasta el inicio de la subida al refugio de Vegarredonda y de ahí hasta nuestro destino el Collau de las Merines
Tras las grandes nevadas y al pie de la pista que debíamos coger, nos encontramos con el primer problema, la quitanieves había acumulado toda la nieve existente en la carretera en el acceso a la pista, estaba inaccesible. La inmensa cantidad de nieve allí acumulada hacía imposible meterse con el coche por allí. Otros tres kilómetros más que tendríamos que sumar a la caminata, así que seguimos hasta el aparcamiento del lago Ercina, desde allí emprenderíamos la marcha
Nos ponemos las raquetas, echamos la mochila ala espalda como podemos,pffff como pesa sobre unos 15 kilos mínimo de peso, esto no es el verano y hay que llevar ropa de abrigo ,un buen saco, tienda de campaña,agua,comida…además de todo el material fotográfico que suma otro buen pico, ya nos estábamos quejando y no habíamos salido aun
El camino de momento se hace ameno. Estábamos en la parte fácil, la que teníamos que haber cubierto en coche
Tras risas y vivencias lo bueno se acaba y comenzamos a subir y a partir de aquí empezaba nuestro calvario

Hacemos un alto en el camino para comer y coger algo de aliento, esto es mas duro de lo que pensábamos, la cantidad de nieve es tal que aun con raquetas nos hundimos muchísimo y todo se ralentiza.
Proseguimos la marcha, mientras tanto nos replanteamos hacia donde tirar ya que dada vez estamos más cansados, y el tiempo se nos echa encima, va a ser imposible llegar donde jose había pensado
Tras 5 horas de ascensión y casi 9 kilómetros de camino andado llegamos al refugio de Vegarredonda, aún nos quedan otras dos horas y media más o menos hasta el lugar donde inicialmente José me quería llevar. El esfuerzo empieza a hacer mella y los primeros síntomas empiezan a surgir, por momentos tengo calabrés que se van solventando y es cuando decidimos buscar el lugar donde preparar el campamento. Media hora mas tarde de ascensión encontramos ese lugar,es el antiguo refujio de vegarredonda
El frio empieza a notarse, montamos las tiendas lo más rápido posible y nos metemos dentro para quitarnos toda la ropa húmeda del sudor
A partir de este momento es cuando las más de cinco horas y media, los más o menos 9 kilómetros andados y todo el peso trasportado empieza a surtir efecto en mi cuerpo, nunca en mi vida había tenido tales calmabres,en una pierna, en la otra, en ambas a la vez menudo sufrimiento, en los gemelos, en los cuádriceps, creo que no me quedo lugar donde no me diesen calambres ese dia ,20 minutos de sufriento y por fin empiezo a recuperar.Proseguimos la marcha, mientras tanto nos replanteamos hacia donde tirar ya que dada vez estamos más cansados, y el tiempo se nos echa encima, va a ser imposible llegar donde jose había pensado
Tras 5 horas de ascensión y casi 9 kilómetros de camino andado llegamos al refugio de Vegarredonda, aún nos quedan otras dos horas y media más o menos hasta el lugar donde inicialmente José me quería llevar. El esfuerzo empieza a hacer mella y los primeros síntomas empiezan a surgir, por momentos tengo calabrés que se van solventando y es cuando decidimos buscar el lugar donde preparar el campamento. Media hora mas tarde de ascensión encontramos ese lugar,es el antiguo refujio de vegarredonda
El frio empieza a notarse, montamos las tiendas lo más rápido posible y nos metemos dentro para quitarnos toda la ropa húmeda del sudor
A partir de este momento es cuando las más de cinco horas y media, los más o menos 9 kilómetros andados y todo el peso trasportado empieza a surtir efecto en mi cuerpo, nunca en mi vida había tenido tales calmabres,en una pierna, en la otra, en ambas a la vez menudo sufrimiento, en los gemelos, en los cuádriceps, creo que no me quedo lugar donde no me diesen calambres ese dia ,20 minutos de sufriento y por fin empiezo a recuperar.

 Proseguimos la marcha, mientras tanto nos replanteamos hacia donde tirar ya que dada vez estamos más cansados, y el tiempo se nos echa encima, va a ser imposible llegar donde jose había pensado
Tras 5 horas de ascensión y casi 9 kilómetros de camino andado llegamos al refugio de Vegarredonda, aún nos quedan otras dos horas y media más o menos hasta el lugar donde inicialmente José me quería llevar. El esfuerzo empieza a hacer mella y los primeros síntomas empiezan a surgir, por momentos tengo calabrés que se van solventando y es cuando decidimos buscar el lugar donde preparar el campamento. Media hora mas tarde de ascensión encontramos ese lugar,es el antiguo refujio de vegarredonda
El frio empieza a notarse, montamos las tiendas lo más rápido posible y nos metemos dentro para quitarnos toda la ropa húmeda del sudor
A partir de este momento es cuando las más de cinco horas y media, los más o menos 9 kilómetros andados y todo el peso trasportado empieza a surtir efecto en mi cuerpo, nunca en mi vida había tenido tales calmabres,en una pierna, en la otra, en ambas a la vez menudo sufrimiento, en los gemelos, en los cuádriceps, creo que no me quedo lugar donde no me diesen calambres ese dia ,20 minutos de sufriento y por fin empiezo a recuperar.


Mientras tanto jose ya llevaba un buen rato disfrutando del espectáculo que yo me estaba perdiendo asi que era hora de ponerse en plan

El atardecer estaba apunto de hacer acto de presencia

Tras un atardecer de escándalo a la vez que fugaz ,la buena planificación de la salida empezaba a dar sus frutos la luna hacia acto de presencia era el factor que estábamos esperando para darnos ese punch de luz que nos hacia falta

La luz era todo un espectáculo

Pero aun nos quedaba el gran colofón algo que no contábamos con ello
La foto como colofón final a esa noche

Creo que nos podíamos dar por contentos asi que tocaba recoger, no sentíamos los pies, era el momento de tomarse un buen caldo caliente y un café antes de meterse en el saco
podía ver como el vapor producido por mi respiración se congelaba en el interior de las paredes de la tienda, las predicciones de ese día eran buenas, pero también muy frías nos esperaba una noche con temperaturas sobre los 8 bajo cero


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